AFFNA36 CELEBRA LA EXHUMACIÓN DEL DICTADOR FRANCO, PESE A LLEGAR 40 AÑOS TARDE.

Affna36 anima a todas las instituciones a tomar medidas para la deslegitimación del franquismo

 La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra, celebra la exhumación del dictador Francisco Franco, pese a llegar 40 años tarde. En este sentido considera que la existencia de ese enterramiento suponía una clara afrenta hacia las miles de personas republicanas asesinadas precisamente por sus decisiones.

AFFNA36, anima además a gobiernos, entidades locales e instituciones privadas a retirar todas las menciones, leyendas o símbolos que exalten al franquismo, un régimen que en Navarra asesinó a 3.450 personas.

En este sentido, la asociación que agrupa a los familiares de las personas asesinadas en Navarra ha subrayado que, tras la guerra civil el franquismo impuso su memoria en todos los espacios públicos y administrativos colocando símbolos de exaltación del golpe de estado en cementerios, ayuntamientos y diversos edificios, asimismo hubo declaraciones generalizadas en los ayuntamientos que declaraban a Franco como hijo adoptivo. Estas cuestiones han ido siendo eliminadas, aunque aún quedan vestigios de esa memoria franquista, que supone un agravio para las miles de familias que sufrieron el franquismo.

Para buena parte de la sociedad, exhumar al dictador puede ser innecesario pero nosotros y nosotras, familiares de aquella gente que fue masacrada por el franquismo, decimos que una democracia no puede construirse sobre una base sólida sin que se deslegitime definitivamente y para siempre el franquismo y todo lo que pasó. Mantener al dictador en los caídos o no proceder a su resignificación, no sólo es una anomalía democrática es ante todo un recuerdo cruel innecesario y doloroso.Como es una anomalía democrática, que los familiares de los represaliados enterrados en Cuelgamuros, la mayor fosa común de España, sigan aún reclamando recuperar lo que quede de ellos y sacarles de donde  nunca deberían haber estado. Es una humillación que estén enterrados ahí, donde decidió su verdugo.

En la mayoría de las ocasiones, tras una guerra se plante una memoria reconciliadora que valora la memoria democrática del país, pero en España a la guerra le sucedió una larga dictadura y una transición olvidadiza, ahora toca, cuarenta años después, recomponer aquello que no se hizo, por eso es importante la exhumación de Franco, porque afronta una tarea pendiente e importante.

QUEDAN LAS VÍCTIMAS

Del sufrimiento de los descendientes y familiares de los allí enterrados se podría hablar largo y tendido. Áurea Jaso, hija de Aurelio Jaso Garde, que murió en el frente defendiendo Madrid y cuyos restos se sabe fueron trasladados sin consentimiento de la familia al Valle de los Caídos, pronunció estas palabras en el Parlamento de Navarra en septiembre de 2014:

“Luchando  para hacerle el ADN, por sacarlo, por incinerarlo, por traérmelo… no he podido hacerlo.  Hace 4 años me comunicaron de Madrid  que me olvidase de eso porque las aguas subterráneas  qué hay debajo, habían sacado todos los restos de los nichos y no podrían hacerles de ADN nunca jamás por qué  estaban todos los huesos mezclados. Esa ha sido mi pena, esa ha sido mi  pena  y mi dolor, no he podido sacarlo, no he podido…”